Como diferenciar una alergia de un resfriado común.

A menudo, las personas atribuyen la congestión y las secreciones nasales a los resfríos, pero no se dan cuenda de que, en realidad, lo que tienen es alergia. Si no se las trata, las alergias pueden causar enfermedades más graves como la sinusitis, una inflamación de uno o más senos nasales, o infecciones del oído. Por lo tanto, es importante saber la diferencia entre un resfrío común y las alergias para recibir el tratamiento adecuado según los síntomas.

¿Cuáles son las diferencias entre las alergias y los resfríos?


Los síntomas de resfrío y alergia son –por lo general– muy similares, pero la principal diferencia es la duración de los síntomas. Los resfríos suelen desaparecer luego de una semana. Por el contrario, las alergias pueden durar semanas o más tiempo aún. La siguiente tabla da algunos lineamientos para ayudarlo a diferenciar entre un resfrío común y las alergias.

Comparación entre alergias y resfríos

Alergias-resfrios

¿Cuál es la causa del resfrío común?

El resfrío es causado por un virus. Los antibióticos no tienen efecto sobre los virus, por lo que la mayoría de las personas deben simplemente esperar que el resfrío común siga su curso. Entre los síntomas comunes, se detecta que la garganta puede doler o raspar, o se puede tener estornudos o secreciones nasales. Otros síntomas pueden ser temperatura elevada, dolor de cabeza, ojos llorosos, tos y sensación de dolor en todo el cuerpo. Un resfrío puede durar entre una semana y diez días. Durante ese tiempo, una persona enferma puede fácilmente infectar a otras. Por esta razón, asegúrese de lavarse las manos con frecuencia, de usar un desinfectante sobre las superficies contaminadas y ser cuidadoso cuando se estornuda o se tose cerca de otros. La propagación de gérmenes es el modo más común de contagiarse un resfrío.

¿Qué causa las alergias y cómo se tratan?

Las alergias son causadas por la exposición alérgenos que están en el aire, como ácaros de polvo, mascotas peludas, moho, hongos y polen. Los síntomas de la alergia son el resultado de eventos que ocurren en nuestro sistema inmunológico, el mecanismo de defensa del cuerpo contra las sustancias dañinas. El cuerpo de una persona con enfermedades alérgicas identifica ciertos alérgenos como dañinos. Estos alérgenos, que son inofensivos para la mayoría de las personas, disparan reacciones alérgicas dentro del sistema inmunológico de esa persona.

 

Las alergias no son contagiosas, pero los síntomas solamente varían levemente de los de un resfrío común, que sí es contagioso. Los síntomas de la alergia incluyen estornudos, ojos llorosos, tos, picazón en nariz y garganta, goteo postnasal y, quizás, dolor de cabeza sordo. Los síntomas de alergia pueden durar más de una semana, o incluso podrían durar todo el año, según la exposición al alérgeno. Por ejemplo, alérgenos como ácaros de polvo, caspa animal de mascotas, moho u hongos pueden producir síntomas de alergia todo el año. El polen, por otro lado, causa síntomas de alergias estacionales en primavera y otoño.

 

Todavía no se comprende del todo por qué algunas sustancias desencadenan alergias y otras no, ni por qué no todas las personas desarrollan reacciones alérgicas luego de la exposición a alérgenos. Los antecedentes familiares de alergias son el factor más importante y predispone a una persona a desarrollar la enfermedad alérgica. Si un padre tiene enfermedades alérgicas, el riesgo estimado de que un niño desarrolle alergias es de 48%; el riesgo del niño aumenta a 70% si ambos padres son alérgicos.

Si bien no existe cura para las alergias, existen varias opciones para tratamiento, incluso medicamentos de venta libre y medicamentos de venta bajo receta. La inmunoterapia, generalmente conocida como vacunas antialérgicas, es otra alternativa. Sin embargo, la inmunoterapia solo se recomienda para asma alérgica, rinitis alérgica, conjuntivitis, alergia a los pólenes, pastos, malezas, hongos, caspa de animales, plumas y alergia a la picadura de insectos.

Si le han diagnosticado asma o alergias, debería consultar a un médico otorrinolaringólogo alergista para el tratamiento. A diferencia de los resfríos, las enfermedades alérgicas no son enfermedades de las que se pueda simplemente “reponerse”. Sin embargo, con una adecuada ayuda, puede reducir la frecuencia con la que los pacientes deben quedarse en casa y faltar al trabajo o al colegio por los síntomas.

¿Cómo pueden las alergias producir sinusitis?

Millones de personas creen que tienen un resfrío, cuando -en realidad- están sufriendo una sinusitis. La sinusitis es una inflamación de uno o más de los senos nasales, las cavidades vacías ubicadas dentro de los pómulos, que se ubican en el contorno de los ojos y detrás de la nariz. Algunos de los síntomas de la sinusitis:

  • Congestión nasal
  • Secreción nasal verde o gris
  • Goteo postnasal
  • Presión en el rostro
  • Dolor de cabeza
  • Tos crónica

Los resfríos son la causa más común de sinusitis aguda, pero quienes tienen alergias tienen mucha más probabilidad de desarrollar sinusitis que quienes no tienen alergias. Si no se tratan, las alergias pueden producir sinusitis.

Las alergias pueden disparar la inflamación de los senos y del revestimiento mucoso nasal. Esta inflamación impide a los senos limpiar las bacterias y aumenta sus probabilidades de que se desarrolle la sinusitis bacteriana secundaria. Si usted da positivo en las pruebas para determinar alguna enfermedad alérgica, su alergólogo puede prescribir las medicinas apropiadas para controlar sus síntomas, y, de esa manera, reducir el riesgo de desarrollar una infección. Quienes tienen problema con los senos deberían evitar irritantes ambientales como el humo de tabaco y olores químicos fuertes que pueden aumentar la sintomatología.

 

Si la sinusitis es causada por una infección bacteriana, el tratamiento comienza con un antibiótico. Los medicamentos como descongestivos, medicamentos para reducir la mucosa o inhaladores nasales con cortisona se recetan para reducir la obstrucción y controlar las alergias; ello debería ayudar a impedir que se desarrolle la sinusitis. Los antihistamínicos y atomizadores nasales esteroideos de aplicación tópica también ayudan a controlar la inflamación alérgica y a mantener los pasajes sinusales abiertos.

¿Cuándo se debe consultar a un otorrinolaringólogo alergista?

 

Los pacientes deben consultar con un otorrinolaringólogo alergista si:

  • Necesitan confirmar el diagnóstico por alergia o asma
  • Necesitan educación y  guías en técnicas de autocontrol de alergias o asma.
  • Están considerando la inmunoterapia (vacunas para la alergia)
  • Tienen pólipos nasales
  • Tienen enfermedades coexistentes, como asma o sinusitis recurrente
  • Han determinado que las medicinas no son efectivas
  • Tienen síntomas que interfieren con la calidad de vida y/o la capacidad para funcionar
  • Cuando ya no quieren seguir tomando medicamentos
  • Cuando los medicamentos que toman 0 para la alergia le causan daño (gastritis).