Las pruebas alérgicas son todos aquellos métodos, por los cuales se realizan pruebas o exámenes utilizados para determinar las sustancias a las cuales una persona es alérgica.

 
Tipos de pruebas alérgicas
 
Existen muchos métodos de pruebas para alergias. En la actualidad los más recomendados son:

  • Pruebas cutáneas
  • Pruebas de sangre (incluyendo prueba de radioalergoadsorción o RAST)

1. Pruebas cutáneas
 

Las pruebas cutáneas son las más comunes y los métodos específicos varían.

Uno de los métodos más comunes es la prueba de punción o Prick, que consiste en colocar una pequeña cantidad de las sustancias alergenas sospechosas sobre la piel, generalmente el antebrazo, en la parte superior del brazo o en la espalda. Luego, se punza la piel para permitir que el alérgeno se introduzca bajo la superficie cutánea. El médico observa la piel minuciosamente buscando signos de alguna reacción, generalmente hinchazón y enrojecimiento del sitio. Los resultados se observan por lo general al cabo de 15 a 20 minutos y se pueden probar varios alérgenos al mismo tiempo. Esta prueba se recomienda únicamente en niños, ya que es menos sensible, pero rápida de hacer; lo que permite que el niño colabore.

 

Otro método es el SET (Skin Ent Point), es el que más se recomienda. Consiste en inyectar una pequeña cantidad de alérgeno dentro de la piel y vigilar si hay alguna reacción en el sitio. Esto se denomina prueba cutánea intradérmica. Es más probable que se utilice cuando las pruebas se están haciendo para averiguar si usted es alérgico a algo específico, como el veneno de las abejas o la penicilina. Es muy recomendada para ácaros, moho, polen, alimentos y demás sustancias, debido a su alta sensibilidad. Es practicada por un médico Otorrinolaringólogo Alergista y puede tardar entre una hora y media y dos horas.

 

Las pruebas cutáneas son más útiles para diagnosticar:

  • Alergia a los alimentos
  • Alergias al moho, el polen, los animales y otras alergias que causen rinitis alérgica y asma
  • Alergia a la penicilina*
  • Alergia a venenos
  • Dermatitis de contacto de tipo alérgica

 
Pruebas de sangre
 

Se pueden hacer exámenes o pruebas de sangre para medir la cantidad de anticuerpos contra la inmunoglobulina E (IgE) para un alérgeno específico en la sangre. Este examen se puede emplear cuando las pruebas cutáneas no ayudan o no se pueden hacer. El mejor método es el llamado RAST, realizado en un laboratorio altamente especializado.

 
Preparación para el examen
 
Antes de practicar cualquier prueba para alergia, el médico solicitará una historia clínica muy detallada, la cual suele incluir preguntas sobre diversos factores tales como enfermedades, condiciones emocionales y sociales, trabajo, entretenimiento, estilo de vida, alimentos y hábitos alimentarios.
 

Si se va a llevar a cabo la prueba cutánea, el paciente NO deberá de ingerir  medicamentos de ningún tipo, sin previa autorización de su médico alergista. Principalmente, no podrán tomar sus medicamentos para la alergia, conocidos como antihistamínicos, antes del examen, ya que ello puede conducir a un resultado falso negativo, dándole una falsa seguridad de que es improbable que una sustancia cause una reacción alérgica severa. El médico le dirá qué medicamentos debe evitar y en qué momento debe dejar de tomarlos antes del examen.

 

Lo que se siente durante el examen

 

Las pruebas cutáneas pueden causar molestia muy leve cuando se punza la piel. Se puede presentar picazón si usted tiene una reacción positiva al alérgeno. Pero en general son muy bien toleradas por el paciente y generan muy pocas molestias.

 

Razones por las que se realiza el examen

 

Las pruebas alérgicas se hacen para determinar las sustancias específicas que causan una reacción alérgica en una persona.

 

El médico puede ordenar las pruebas alérgicas si usted o un familiar suyo presentan:
Rinitis alérgica y síntomas de asma que no se controlan fácilmente con medicamentos
Angioedema y urticaria
Tos crónica que no cura con medicamentos
Alergias alimentarias
Dermatitis de contacto y atópica
Conjuntivitis alérgica
Déficit de atención y/o hiperactividad
Alergia a la penicilina*

 
*NOTA: las alergias a la penicilina y medicamentos estrechamente relacionados con ella son las únicas alergias a fármacos que se pueden evaluar usando pruebas cutáneas. Las pruebas cutáneas para alergias a otros fármacos pueden ser peligrosas, por lo que NO se deben de realizar.
 
Significado de los resultados anormales
 
Un resultado positivo significa que usted reaccionó a una sustancia específica. Con frecuencia, aunque no siempre, un resultado positivo significa que los síntomas que usted está experimentando se deben a la exposición a la sustancia en cuestión. En general, una respuesta más fuerte significa que usted es más sensible a la sustancia.
 
Las personas pueden tener una respuesta positiva con la prueba cutánea para la alergia, pero no tener ningún tipo de problemas con la sustancia específica en cada día de la vida.
 

Las pruebas cutáneas generalmente son confiables. Sin embargo, si la dosis del alérgeno es excesiva, se presentará una reacción positiva incluso en personas que no son alérgicas.

Consideraciones

 

La precisión de las pruebas para alergias es muy variable. Incluso la misma prueba administrada a la misma persona en diferentes ocasiones puede arrojar distintos resultados. Una persona puede reaccionar a una sustancia durante la prueba, pero nunca reaccionar durante la exposición normal. En raras ocasiones, una persona también puede presentar un resultado negativo en la prueba para alergia y aún así ser alérgica a la sustancia.