Definición:

Una caída brusca de la presión arterial o la deshidratación pueden hacer que se sienta mareado. Muchas personas se sienten mareadas si se levantan demasiado rápido cuando están sentadas o acostadas y eso no quiere decir que tengan vértigo.

Los mareos suelen mejorar espontáneamente o se tratan con facilidad. Sin embargo, pueden ser un síntoma de otros trastornos. Las medicinas pueden causar mareos o problemas en el oído. La cinetosis también puede provocar mareos.

Existen muchas otras causas.

¿Por qué se produce el vértigo?

El sistema vestibular es la parte del oído interno y del cerebro; y ayuda a controlar el equilibrio y los movimientos del ojo. Cuando el oído interno y el cerebro han sido afectados por una enfermedad o un accidente, se pueden presentar desórdenes vestibulares (Vértigo). Los desórdenes diagnosticados más comúnmente incluyen vértigo posicional (también conocido como VPPB), la Enfermedad de Meniere, La Laberintitis o Neuronititis Vestibular, que son los más comunes. Otros desórdenes más raros incluyen tumores que crecen lentamente en el nervio vestibular (llamados neurinomas acústicos) y desórdenes vestibulares asociados con problemas alérgicos o autoinmunes (actualmente los alérgicos son de los más frecuentes).

 

¿Cuáles son los síntomas del vértigo?

Los síntomas más frecuentemente reportados son: sensación de que todo gira alrededor, pesadez de la cabeza o aturdimiento, inseguridad o falta de equilibrio al caminar, náuseas y vómitos. Estos síntomas pueden ser muy leves o muy severos. Pueden durar unos pocos segundos, horas o días ocasionando así una incapacidad completa.

Por otra parte, las personas con problemas vestibulares y de vértigo también pueden presentar: dolor de cabeza, dolores musculares en el cuello y la espalda, una tendencia mayor a sufrir de mareo y una sensibilidad mayor al ruido y a las luces fuertes. Estos pacientes suelen quejarse de cansancio, pérdida de fuerza y falta de concentración, dificultades con la lectura y el habla (pueden ocurrir durante estos tiempos de cansancio). Cuando estos síntomas son constantes y debilitantes, pueden ser acompañados por irritabilidad, pérdida de auto-estima, y/o depresión.

¿A quienes afectan?

 

Los desórdenes vestibulares ocurren frecuentemente y pueden afectar a gente de cualquier edad, cualquier sexo y cualquier ocupación. Sin embargo son raros en los niños y más comunes entre los 30-60 años.

 

¿Cuáles son las causas?

 

Los traumas en la cabeza y síndrome de latigazo son las causas más frecuentes de desórdenes vestibulares en la gente menor de 50 años. Las infecciones del oído como la otitis media y la inflamación del oído interno (laberintitis) también pueden causar daño a las estructuras vestibulares y auditivas del oído interno. Algunos virus pueden causar desórdenes vestibulares. Las dosis altas o el uso de ciertos antibióticos a largo plazo también pueden producir daño permanente del oído interno. Otras drogas, como la aspirina, la cafeína (café), el alcohol, la nicotina (cigarrillos), los sedantes y los tranquilizantes y las drogas ilegales, pueden causar vértigo temporal pero no causan daño permanente en el sistema vestibular.

 

La disminución o el bloqueo de la corriente de sangre al oído interno (como en el caso de un ataque de apoplejía) también puede dañar el sistema vestibular. Ocasionalmente, un tumor que crece lentamente en los nervios que conectan el oído interno con el cerebro (un neurinoma acústico) puede interferir con la función normal del sistema vestibular. Finalmente, las causas de algunos desórdenes vestibulares continúan siendo un misterio.

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

Algunas pruebas desarrolladas desde 1984 han permitido a los médicos diagnosticar desórdenes vestibulares que no se podían documentar previamente. Las técnicas modernas de diagnóstico de desórdenes vestibulares consisten de una combinación de pruebas y una historia clínica cuidadosa.

El paciente debe de ser referido a un especialista en otorrinolaringología el cual le realizará todos los exámenes pertinentes para establecer la causa que origina el vértigo y así dar inicio con el manejo médico necesario en ese momento.

¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento para los desórdenes vestibulares varía según el diagnóstico. Lo que funciona en un caso podría empeorar en otro. En los casos menos severos, los síntomas pueden desaparecer por su cuenta mientras el aparato vestibular se recupera, o, a veces el sistema nervioso aprende a compensar el problema. Sin embargo, en otros casos los síntomas se pueden controlar con tratamientos pero no se eliminan completamente. Los tratamientos pueden consistir de medicamentos, dietas, terapia física y en los casos severos, cirugía.
¿Cuál es la incapacidad?

Aunque muchos desórdenes vestibulares son tratables, algunas personas con este problema no pueden realizar sus trabajos ni llevar a cabo sus actividades normales mientras persista el problema. En en raras ocasiones este problema puede ser crónico y ocasionar en el paciente incapacidad permanente para realizar las actividades diarias. Por lo cual, el paciente en todo caso, debe de acudir con el especialista en otorrinolaringología.