Si usted está presentando problemas como ronquera, voz rasposa o voz temblorosa, cansancio en la voz, carraspera, ardor y sequedad en la garganta; no puede subir el tono de la voz cuando canta como lo hacía antes, o le preguntan si esta resfriado aun sin estarlo, puede ser que tenga problemas de laringe y debe de ser valorado.
 
La voz es el sonido que se produce cuando el aire pasa desde los pulmones a través de la laringe o caja de la voz. En la laringe se encuentran las cuerdas vocales, dos bandas musculares que vibran para emitir los sonidos. Para la mayoría de nosotros, la voz representa un papel importante en nuestra identidad, lo que hacemos y cómo nos comunicamos. Como las huellas digitales, la voz de cada persona es única.
 
Podemos hacer muchas cosas que lastimen nuestras cuerdas vocales. Hablar demasiado, gritar, despejar la garganta constantemente o fumar pueden provocar ronquera. También pueden causar problemas como nódulos, pólipos y llagas en las cuerdas vocales.
 
Otras causas de trastornos de la voz incluyen: infecciones, reflujo gastroesofágico, formación de pólipos, quistes o granulomas en cuerdas vocales, y el cáncer. El tratamiento de los trastornos de la voz varía dependiendo de la causa. La mayoría de los problemas de la voz pueden tratarse exitosamente si se diagnostican anticipadamente.

 

¿Cómo cuidar la voz?

 
Los problemas de la voz se producen por diferentes causas: mal uso o abuso vocal, inflamación, infecciones, tumores, traumatismos. Los siguientes son algunas recomendaciones para mantener una voz saludable.
 
1. Mantenerse bien hidratado
 
Se deben ingerir entre seis y ocho vasos de agua diariamente, permitiendo una buena producción de moco en la garganta, lo cual ayuda a una buena lubricación de las cuerdas vocales. Se deben evitar bebidas que contengan alcohol o cafeína (café, te) e incrementar ingesta de líquidos cuando se hace ejercicio.
 
2. No fumar
 
El humo del cigarrillo al pasar por las cuerdas vocales hacia los pulmones produce irritación y edema de los pliegues. Esto produce cambios en las cualidades y en la capacidad de la voz.
 
3. No abuse de la voz
 
En su comunicación cotidiana, evite gritar, vociferar, animar, etc. Evite hablar en voz alta, ya que estará haciendo un esfuerzo que puede lesionar sus cuerdas vocales. Si siente su garganta seca, cansada o su voz empieza a tornarse ronca, deje de hablar. Para reducir o minimizar el abuso vocal, uso lenguaje no vocal o ayudas visuales para atraer la atención, especialmente en niños. Utilice un micrófono si usted necesita hablar en tono elevado y más aún, si es al aire libre.
 
4. Evite carraspear
 
El carraspeo es semejante a golpear una cuerda contra la otra. El hacerlo produce daño de los pliegues y lleva a ronquera. Una alternativa para esto es beber un trago de agua, o deglutir para aclarar las secreciones de la garganta y así disminuir la necesidad de carraspear o toser. La causa más frecuente para el carraspeo es una inflamación de la garganta, producida por reflujo gastroesofagico, reflujo laringofaringeo, sinusitis o alergias.
 
5. Reposo relativo de la voz
 
Disminuya el uso de la voz cuando este ronco. Los cantantes deben tener especial cuidado cuando están disfónicos, por el peligro de tener una lesión seria o permanente.
 
6. Los profesionales en educación
 
Esta población está muy susceptible a los cambios bruscos de tonalidades de la voz. Además están en uso constante de la misma y en muchos casos, sin un descanso real. Todos los educadores de cualquier rama, deben de tener una capacitación especial en el uso y abuso de la voz, esto con el fin de evitar la aparición de lesiones como pólipos y nódulos. Los educadores deben de realizar ejercicios de voz diariamente al igual que los cantantes (calentamiento de la voz)
 
“El uso apropiado de la voz nos permitirá tener una voz saludable”