A menudo, las personas atribuyen la congestión y secreciones nasales a los resfríos o resfriados comunes, pero no se dan cuenta de que, en realidad, lo que tienen es alergia. Si no se les trata, las alergias pueden causar enfermedades más graves como la sinusitis crónica (inflamación de uno o más senos paranasales), infecciones del oído, infecciones de la garganta, tos seca que no desaparece, etc. Sin embargo las alergias pueden ser aún más severas y nos pueden ocasionar pérdida de la memoria reciente y alteraciones en la conducta que llevan a diagnosticar a nuestros niños como “Hiperactivos y/o con Déficit Atencional en forma errónea, ocasionando así que sean tratados con medicamentos.

Las alergias también son las causantes de que una persona duerma pero no descanse, pudiendo desencadenar trastornos del sueño, que a la larga nos producen alteraciones de la conducta (nos hace más irritables, distraídos) o en el desempeño diario (siempre estamos cansados para hacer nuestras actividades normales), lo cual no sólo interfiere en nuestro estudio o trabajo, sino también en la relación íntima con nuestra pareja (estamos demasiados cansados para “hacer el amor”). Por lo tanto, es importante saber la diferencia entre un resfrío común, una alergia y una roncopatía (cuando roncar no es “normal”), para así recibir el tratamiento adecuado, en el momento justo y según la causa que lo origina.

Recuerde que las alergias pueden ser desencadenadas por muchas y muy diversas sustancias como pueden ser: ácaros, pólenes, polvo, picaduras de insectos, caspa de animales como perro o gato, frío y/o humedad, alimentos, medicamentos y químicos entre muchos otros.

Lo más importante al saberse alérgico es que se debe de diagnosticar adecuadamente y esto se hace mediante la realización de pruebas alérgicas. Una vez que se tiene el resultado se puede realizar una vacuna inyectada o tomada en gotas, esto con el fin de combatir esas alergias.

Sin embargo la vacuna no lo es todo. En las alergias a los alimentos la dieta es el mejor tratamiento. Esta dieta no siempre es tan severa o estricta como se cree, ya que la misma dependerá de la intensidad y cantidad de alimentos a los que se es alérgico.

El paciente alérgico deberá de ser valorado por nuestro equipo en forma integral; primeramente por un pediatra (si es un niño) y un médico internista (si es un adulto). Una vez que se tenga la valoración completa puede iniciar con la valoración del médico alergista otorrinolaringólogo

(Otorrino Alergista). Esta valoración busca descartar que el paciente tenga otro tipo de problemas a nivel de nariz que pudieran estar ocasionando muchos síntomas de alergia como lo es la hipertrofia de cornetes (Cornetes Grandes), ya que este padecimiento se trata con radiofrecuencia o coblator y no con vacunas. Si el paciente es diagnosticado integralmente y tratado de la misma forma, el resultado de tratamiento será de un 99.9%. Recuerde que la alergia no sólo es moco y estornudos también puede ser: Conjuntivitis (valorada por un oftalmólogo), Dermatitis (valorada por un dermatólogo), Otitis, Rinitis y Laringitis (valoradas por un otorrinolaringólogo), Colitis (valorada por un Gastroenterólogo), etc